Rusia-Anillo de Oro 19

Junio de 2019

Mi primera visita a Rusia fue en 1975, hace ya 44 años, y en aquel entonces viajaba con mi amigo José María Bigorra, un buen viajero de Palma de Mallorca. Nos alojamos en el gigantesco Hotel RossIya (el mayor del mundo con 3.200 habitaciones que, más adelante, llegaría a ser premio Guinness) donde, de vez en cuando, alternábamos con un grupo de maestros, llegados también de España, entre los cuales, creo, estaba el cordobés Julio Anguita (quien 4 años más tarde pasaría a ser alcalde de Córdoba). Dos de sus colegas, entiendo que del PC, besaron el suelo ruso tras bajar del avión… y otro, maestro soltero de un pueblo de su provincia, nos relató una simpática historia que le ocurrió con una rusa…

El Moscú de ahora nada se parece al de entonces, ni tampoco al que visité antes de atravesar los 10 mil kilómetros de Siberia en tren, en el año 2002. La seriedad del ruso se mantiene junto con su verticalidad, su corpulencia, su obediencia y sometimiento a un zar o a un dictador comunista o a su jefe en el trabajo… Son, según mi opinión personal, los mayores nacionalistas del mundo. Durante mi estancia de unos días, aproveché para hacer una visita detenida a la enorme Plaza Roja, al Kremlin y sus catedrales, al metro...etc. actué como el turista de a pie que fui en 1975; fue agradable recordarlo pues encontré todo más arreglado y restaurado. Las calles, avenidas, edificios de principios del pasado siglo, etc. estaban en muy buenas condiciones.

Recuerdo cuando, en aquel entonces, solo había un viejo y destartalado aeropuerto mientras que ahora, Moscú tiene 4 aeropuertos internacionales. El tiempo fue soleado y caluroso. Una de las 7 torres famosas de la época comunista, ha sido convertida en el hotel Ucrania y otra en el hotel Hilton. La comida en Moscú es más bien mala. Nadie tira nada al suelo y por ello escasean las papeleras; la ciudad está limpísima y muy ordenada.

La República Federal Rusa, que es unas 35 veces mayor que España, tiene solo 146 millones de habitantes, incluida Crimea y Sebastopol muy recientemente anexionadas. El rublo ruso, que no vale mucho, lo hacen cotizar a 70 unidades por euro. El hombre tiene una esperanza de vida de solo 66 años y la mujer 77.

Así que, al hombre, poca vida le queda tras su jubilación. Se entiende que la sanidad no es muy eficiente. Más o menos, un 40 % de ellos son ortodoxos, un 10% musulmanes, un 5% católicos y un 45% ateos. Los rusos “auténticos” son un 80% y unas 10 etnias más como: tártaros, armenios, ucranianos, etc. completan el 20% restante. Los trenes del metro no valen mucho, pero sus estaciones siguen siendo una obra de arte: pinturas, esculturas, bóvedas decoradas…

Ucrania es muy recordada y querida en la historia de Rusia y en la vida actual. Hay que recordar que Kiev, la capital de Ucrania, fue por un tiempo la capital de Rusia. Lamentablemente la separación de estos 2 países es una especie de drama sentimental entre ambas sociedades. En mi visita de 1975 visite también Ucrania.

La renta por habitante no llega a los 10 mil dólares mientras que en España anda por los 30 mil; es decir 3 veces más. La inflación no suele bajar del 7% y tienen un paro de solo un 6% en los hombres, pero de un 49% en las mujeres. Es el país más grande del mundo y primer productor de gas, siendo el tercero en petróleo; no obstante, su población es muy pobre y los pocos ricos que hay son mafiosos e inmensamente ricos. Por otra parte, no tienen analfabetismo. Aunque oficialmente dicen tener 4 médicos por cada mil habitantes, lo cierto es que su sistema sanitario es obviamente muy deficiente. Las devaluaciones en Rusia han ido arruinando su divisa.

ANILLO DE ORO

Tras la visita al área de Moscú comencé a hacer un itinerario que, pasando por una serie de pequeños y medianos pueblos medievales, acaba nuevamente en Moscú describiendo una especie de círculo, orientado al NE, con una longitud total que sobrepasa los mil kilómetros.

En estos pueblos medievales existen bellos monasterios, catedrales, iglesias, museos, etc. que suponen visitas obligadas por lo interesantes que son. Además, el Volga aparece amplio y majestuoso en diversos puntos del recorrido. Se ven muchos bosques de coníferas que, curiosamente, se entremezclan con abedules, robles, chopos y enormes tilos que me recordaron el bosque templado que atravesé hace años en Siberia

Lamentablemente, no es el Estado sino el Ayuntamiento del lugar el encargado del cuidado, mantenimiento y restauración de los monumentos nacionales. Entiendo que el abandono que se observa en el Anillo de Oro se debe a ello, es decir, los ayuntamientos dirigen sus gastos a aquellos objetivos que pudieran dar más votos: arreglo de calles, parques y plazas, hacer buenas fiestas patronales, etc. Los lugares históricos de cierto interés, deben de estar siempre en manos del Estado.

ROSTOV

Diminuto pueblo, muy antiguo, con muchas casas de planta baja de madera y un interesante monasterio del siglo XII. Ricos refrescos con buena miel y buenos crepes. Nivel de vida muy bajo. Diferencia horaria con España solo 1 hora. Está a orillas del Lago Nero.

YAROSLAVL

Ciudad importante sobre la ribera del Volga a la que se accede tras bordear una refinería de varios Km de longitud. Su casco antiguo es Patrimonio de La Humanidad. Es obligada la visita a su monasterio. La zona está llena de tilos en flor que impregnan con su olor la ciudad y los paseos por el Volga. Es muy industrial pero su edificación es más bien pobre y abandonada. El monasterio, alejado de la ciudad, está en tan malas condiciones que ni me apeteció hacerle fotografía alguna. Lo más interesante, o lo único, es el gran Volga que se presentaba con mucho caudal. Hay un interesante museo de relojes y alguna bonita iglesia ortodoxa. No se encuentran postales y para comprar sellos hay que hacer una larga cola en la oficina principal de correos. Así por toda Rusia. En ruso: la P es R, la C es S, la H es N. Así que CTON quiere decir STOP.

KOSTROMA

Por esta comarca hay muchas casas viejas y abandonadas de planta baja construidas en madera. El Volga, bien encauzado, adorna toda esta pequeña villa en la que hay un museo al aire libre dedicado a la madera y que consiste en un amplio número de casas antiguas de madera. Dentro del museo existe una habitación, a 15 grados bajo cero, que se visita con ropa de abrigo y en cuyo interior te ofrecen un chupito de vodka con miel; lo visité y disfruté del chupito. En la comarca hay muchos campos de lino y por tanto fábricas de tejidos. También en este pueblo hacen joyas y bisutería. Kostroma es, al mismo tiempo, el nombre de su río que, allí mismo, vierte sus aguas sobre el Volga. Abedules y tilos pueblan las riberas de ambos ríos. Aquí se puede decir que el abedul es la novia del bosque. La región se caracteriza por tener muchos alces y deliciosos frutos del bosque.

SUZDAL

Pueblecito, con poco más de mil habitantes, tiene un par de iglesias y un monasterio muy agradables. Es Patrimonio de La Humanidad. Está a orillas del río Kamenka. Los lugares turísticos que se visitan en Suzdal necesitan mucha restauración como ocurre en otros lugares del Anillo de Oro. Por cierto, tengo que decir que la comida en Rusia suele arrancar con una pequeña y ligera ensalada para continuar con una sabrosa y generosa sopa; a continuación, se suele comer filete de pollo rebozado. Raramente ponen carne y cuando lo hacen suele ser lomo de cerdo. Después puede venir un postre dulce, más bien mediocre, y finalmente té o café. Te sirven todos los platos a una velocidad pasmosa, retirándotelos apenas los terminas. Los precios son muy aceptables para nosotros, salvo en el caso de Moscú donde todo es muy caro.

VLADIMIR

Ciudad grande e industrial sobre la orilla del río Klyazma, con una población de unos 300 mil habitantes. Tiene 2 iglesias ortodoxas -como lo son todas- de cierto interés y aceptablemente conservadas. Una de ellas, construida con piedra arenisca, tiene una bonita fachada tallada con figuras de gran calidad. Es Patrimonio de La Humanidad, pero de poco vale el título pues, al igual que otros pueblos visitados, no se gastan un rublo en arreglos o restauraciones.

Charo, mi pareja, me acompañó en este viaje por Rusia.