Junio de 2026 EN CARGA
A temprana hora de un día cuya temperatura llegó a 40º dejé Sevilla tomando en la Plaza de Armas un autobús que en menos de 2 horas me dejaba en Almendralejo, lugar donde nació Espronceda y dentro ya de la zona de Tierra de Barros tan famosa en la provincia de Badajoz. Puede que esta sea mi quinta visita a Extremadura, y me paso una semana recorriéndola.
Comencé por desplazarme a la conocida localidad de Jerez de los Caballeros, la que pateé durante varias horas, contemplando sus torres, fortaleza, iglesias, etc donde el barroco resulta remarcable. Aquí nació Vasco Nuñez de Balboa. Toda la zona agrícola de Los Barros está llena de preciosos viñedos, olivos, alcornoques…algunas veces hay gigantescas extensiones de placas solares.
A continuación visité Badajoz, ciudad que nunca me apasionó pero que en los últimos años ha ido mejorando. La atraviesa el Guadiana con una anchura de unos 600 m y que aporta gran belleza al estar las márgenes cuidadosamente ordenadas y cuidadas. Más tarde el río acaba siendo nuestra frontera con Portugal al llegar a Huelva.
Una mañana temprano (evitando los calores del día) camino desde mi hotel durante más de una hora, y rodeado de miles de hectáreas de viñedos, para acercarme al pueblo de Almendralejo donde me sorprendió ver, por una parte, que el ayuntamiento estaba en el bonito palacio de la familia Espronceda, y por otra que todavía tienen un edificio en el que está el antiguo Círculo Mercantil y otro llamado Casa del Obrero.
Al siguiente día me fui a Zafra donde pasé la mañana visitando el palacio de los duques de Feria (convertido en Parador Nacional), la plaza grande y la plaza pequeña, jardines, la calle Sevilla, etc.
Por la tarde visitaría el pueblo de Olivenza, por un tiempo portuguesa, en la que destacaría: la Puerta de Alconchel, la Plaza Mayor, el castillo, etc y de todo ello me quedo con los mosaicos de aquella época portuguesa que duró unos 500 años.
Sigo al día siguiente a Cáceres capital donde visito, quizás por quinta vez, el Cáceres Medieval que es el mejor centro de ciudad medieval de Europa y Patrimonio de la Humanidad. El siguiente día lo paso en Mérida disfrutando de sus interesantes restos romanos (arco de Trajano, teatro, anfiteatro…) y caminando sobre el puente más largo del imperio romano. Y así acabo una muy agradable semana por Extremadura.