Perú(el) 24

Febrero de 2024

 

Recorrí detenidamente el Perú en 1975 (hace casi medio siglo) y, posteriormente, en el 2000, volví a hacerlo, resultando ambos viajes un verdadero placer. Por si fuera poco, en febrero de 2023, hace solo un año, hice mi última visita.

Actualmente el Perú tiene 32 millones de habitantes entre los que domina la gente joven, son muy católicos y tienen hijos, algo que en Europa parece ya escasear y así nos va…estamos siendo ya una población envejecida.

Su capital Lima, a nivel del mar, con 12 millones de habitantes, 1/3 de la población del país, es plana y prácticamente un desierto pues no llueve en todo el año, o llueve cuatro gotas, lo que hace que sea seca y polvorienta pues, además, tiene desierto en sus inmediaciones. Por ello las casas no tienen nunca tejado sino una terraza plana en su lugar.

Callao, el puerto de mar del país, a unos 15 km de Lima, es interesante por su actividad marítima-comercial, pero su ciudad tiene poco interés pues su edificación está bastante abandonada y polvorienta.

Muy frecuentemente, hay temblores de tierra pequeños, que no se notan o se notan muy poco, no llegando nunca al terremoto.

En el área de la ciudad ha habido más de 100 pirámides de sacrificios incas de fechas anteriores a Cristo. En 1881 se independizaron de España.

Me encantó su bonita Plaza 2 de Mayo, por su edificación colonial clásica española. También su preciosa iglesia de Santa Rosa de Lima.

Recorriendo la parte antigua de la ciudad se encuentra uno con la interesante Casa de Martín (pintada de azul pastel y con trabajados balcones de madera).

Y no olvidemos la antigua Casa Aliaga (de la época de Cortés pues fue compañero suyo) o la Plaza de Armas o Plaza Mayor.

Otros días recorrí los barrios chic de Miraflores y Barranco y comí los famosos “picarones” en Casa Mario, acompañados con la típica y deliciosa bebida llamada chicha de maíz morado.

Por supuesto visité la oficina principal de Correos, el Parque del Amor, etc.

He de decir que a los peruanos siempre los he encontrado muy hospitalarios, dulces, educados y muy buenos cristianos.

Olvidaba decir que en Callao visité, detenidamente, una fortaleza al lado del mar que ha sido muy bien restaurada.

Aquí vivió muchos años nuestra amiga Yoli, peruana a la que conocimos en Palma de Mallorca, y que todavía tiene aquí en Lima una hija y una encantadora madre que cuida todavía de las hijas de su sobrina Zare, actualmente en Palma de Mallorca, amiga nuestra, y de cuyo cariño disfrutamos frecuentemente.

Así que hasta otra Perú.