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Polinesia Francesa, expedición 00

 Marzo de 2000

 Archipiélago GAMBIER y TUAMOTU                         

 Archipiélago MARQUESAS

 Archipiélago SOCIEDAD

 Tras unos días de estancia en la isla de Pascua, tomé un barco-expedición para navegar por la Polinesia pasando por el pequeño archipiélago de PITCAIRN. La distancia entre la isla de Pascua y el primer atolón del mencionado archipiélago  llamado DUCIE, es de unos 1.000 km., por lo que nos llevó 2 días de navegación durante los cuales no vimos ni un sólo barco, ni pájaros, ni islas, ni nada de nada.

 La vida a bordo ha sido un poco aburrida, a pesar de tener muchas conferencias sobre atolones de coral, pájaros de la zona, antiguo sistema polinesio de navegación... etc. El barco es muy pequeño y éramos unos 100 pasajeros. Nos desplazábamos a sólo 12 ó 13 nudos.

 Este barco-expedición es el mismo con el que hice mi viaje por la ANTARTIDA y los pasajeros, aunque no tan expertos como los de aquel viaje, tenían amplios conocimientos sobre pájaros, coral, peces, etc. Aproximadamente un 50 % eran americanos o canadienses y el otro 50% alemanes. Sólo un español: el menda. Nuestra primera parada fue en el atolón DUClE. Éste está deshabitado y puede que tuviera una altura de unos 5 metros. Sobre él hay, como única vegetación, unos arbolitos llamados TOURNEFORTIA AGENTEA de unos 4 metros de altura los que pueden verse también en Madagascar. También hay unos pequeños matorrales, llamados PENPHIS ACIDULA, que suelen abundar por las islas del Pacífico.

 El atolón,  descubierto por el SEÑOR DE QUIROS en 1.606, tras partir de Perú en dirección a la Polinesia,  tiene sólo 1,5 km. de largo y acoge 14 especies de pájaros que crían en él, destacando el petrel de MURPHY. Éste es negro-marrón con pintas blancas en la cara. Tiene unos 40 cm. de largo con unos 90 cm. entre alas. Entre Enero y Agosto se calcula que hay unos 250.000 pájaros criando.

 Coincidiendo con mi visita a la isla leí un libro, de la biblioteca del barco, con datos muy curiosos sobre  el Océano Pacífico: que es 333 veces mayor que España, que su superficie total es mayor que la suma de todos los continentes, que tiene casi 11 km. de profundidad en la zona de las Marianas, más de 10.000 islas y con el 80% de la actividad sísmica del mundo. ¡CASI NADA EL PACÍFICO!

 Continuamos navegando y nos encontramos con la islita de HENDERSON que es un pequeño atolón cerca de la isla PITCAIRN. Tiene 10 x 5 km. y tampoco tiene habitante alguno. Cuenta con una preciosa playa en la que las tortugas verdes ponen sus huevos. Hay 4 especies endémicas de pájaros y, todas ellas, llevan el nombre de este atolón. Se deduce, por los restos humanos encontrados, que fue habitado por polinesios hace 1.000 años. Nuestro desembarco en la isla fue muy complicado debido a la peligrosa barrera de coral contra la que rompían las olas. Fue muy laborioso pero todo salió bien. Hice fotografías de fragatas, boobies enmascarados y pájaros FAIRY TERNS. Tanto en esta isla como en la de DUCIE buceé contemplando el maravilloso espectáculo que ofrece la flora y fauna coralina.

 Desde la isla de HENDERSON navegamos hasta la isla PITCAIR, capital de este diminuto archipiélago, con unos 40 habitantes, colonizada por 9 amotinados de la BOUNTY en 1.767. Actualmente es una colonia británica situada: lat 25 S long. 130 W. Sus habitantes viven en un pequeño asentamiento de casas agrupadas llamado ADAMSTOWN. Me pasé un estupendo día recorriéndola de punta a punta con una moto de 4 ruedas y, también, andando durante varias horas bajo un sol de justicia. Tiene una vegetación muy tropical formada por pándanos, árboles de flores, bananos, taro, mangos, etc. Visité la tumba de alguno de los amotinados. El primer oficial del barco que dirigió el motín, CHRISTIAN, (MARLON BRANDO en la película), murió aquí, pero su sepultura no ha sido encontrada. La orografía es muy accidentada pero no dejé un palmo por recorrer. Sólo 2 barcos pasan al año por esta isla. Nuestro desembarco con las zodiacs fue peligroso y tuvimos un serio accidente. PITCAIRN tiene una superficie de unos 5 km. cuadrados y pertenece al Reino Unido. Más que el inglés, lo que realmente hablan es el pidgin o patois, que se habla mucho por otras islas del Pacífico.

 Un día después, poníamos rumbo hacia las ISLAS GAMBIER formadas por un pequeño archipiélago de atolones de coral. La principal se llama MANGAREVA. Fue anexionado a Francia en 1871. En sus aguas hay muchas ostras que crían las perlas negras; abren la ostra y en su interior le colocan una bolita hecha de coral y, posteriormente, éstas se encargan de recubrirla y formar una perla que suele ser siempre distinta.

 La Polinesia Francesa está formada por 35 islas volcánicas y 180 atolones de coral. Estas islas y atolones están divididas en archipiélagos: MARQUESAS, TUAMOTU, GAMBIER, AUSTRAL Y SOCIEDAD. Los 2/3 de la población, unos 200.000 habitantes, son auténticos polinesios. El resto son franceses, chinos, etc. El idioma oficial es el francés pero lo que más se habla es el tahitiano y sus dialectos. Sólo los educados, un 5%, son capaces de hablar un francés aceptable. Las GAMBIER tienen unos 2.000 habitantes, son muy tropicales y las mujeres del lugar van vestidas con ropa tradicional. Nos hicieron un bonito y caluroso recibimiento y vinieron al barco a visitarnos como hacían en la época del capitán COOK. La laguna tiene unos colores azules preciosos. Pasé un maravilloso día recorriendo la isla y hablando con los nativos.

 Desde esta isla saltamos al archipiélago de TUAMOTU y, más concretamente, a las islas de PUKA RUA y PUKA PUKA. TUAMOTU es un gigantesco archipiélago formado, exclusivamente, por atolones. Ambas islas, realmente ambos atolones, tienen una densa vegetación de palmeras. Éstas son fuente de vida: dan agua, leche, fruta, cuerda, cubiertas para sus chozas, madera, ropa, etc. La palmera, dicen, es el árbol más viejo del mundo: 100 millones de años. En el atolón de PUKA PUKA los nativos nos hicieron un maravilloso recibimiento: música, bailes, comidas, lanzamiento de lanzas a los cocos, etc.

 El pescado en estos 2 atolones está envenenado porque éste come unas algas venenosas y si lo comes, te puedes morir en cuestión de horas. Curiosamente comimos pulpo, no envenenado, que estaba buenísimo.

 La población de estos atolones es de unas 100-200 personas. La alcaldesa estuvo allí para recibimos. En el caso de PUKA PUKA, el alcalde salió a recibirnos con el maestro, que iba vestido de mujer pues era travestí. La gente le saludaba pensando que era la mujer del alcalde. Los nativos son muy amables y hospitalarios. El desembarque en la isla de PUKA PUKA fue muy accidentado; una zodiac se estrelló contra la barrera de coral y al volcar hubo dos accidentados. Se perdieron cámaras de video muy buenas y cámaras LEIKA. Una verdadera fortuna quedó enterrada en el coral. Son 4 los accidentes que llevamos y el médico de a bordo no para de trabajar. Estos atolones pueden tener unos 3 km. de largo por unos 200 metros de ancho. No hay carreteras. Sólo un camino o sendero que va de una punta a  otra.  

 Nuestro barco debe mantenerse siempre a unos 500 m. del arrecife con el fin de no tocarlo pues es muy peligroso ya que podría cortar el casco y abrir una vía de agua. Después nosotros descendemos a las zodiaks y buscamos un hueco en la rompiente de coral, por donde colarnos y pasar a la laguna. Los últimos metros, donde rompen las olas, teníamos que hacerlos a mucha velocidad para que éstas no nos pillaran por detrás y nos hicieran volcar. PUKA RUA y PUKA PUKA fueron visitadas, por primera vez, por MAGALLANES allá por 1521.

 Aquí la gente vive de la copra. Francia tiene subvencionada la exportación para que la gente se gane la vida. Se emplea mucho en cosmética. Me pregunto qué parte de esa enorme subvención que Francia tiene que hacer en la Polinesia tenemos que pagar los demás europeos de la UE. Los nativos nos hicieron un gran recibimiento, incluido el típico lazo o guirnalda de flores.

 Al día siguiente llegamos a las islas o archipiélago de las MARQUESAS y, más concretamente, a la primera isla que nos encontramos y que fue la de FATU HIVA. Aquí vivió durante su primer año de matrimonio el famoso THOR HEYERDAHL allá por los años 50. He leído el libro que escribió, titulado: FATU-HIVA. Los nativos, ahora unos 600, reciben una enorme ayuda de Francia sin la cual no podrían tener comodidad alguna. Llueve muchísimo todo el año. La islita es una verdadera maravilla: verde, densa, tropical, muy montañosa, muy agreste…UN ENCANTO. Tiene 2 bellísimas bahías: las Vírgenes y Omoa. Ambas son una maravilla de los dioses. Parece ser que los pocos habitantes provienen de SAMOA y TONGA cuyas migraciones se dieron unos 300 años d.c. En el año 1836 Francia hizo de la Polinesia un protectorado.

 Después de la calurosa bienvenida que nos ofrecieron los nativos, dedicamos la jornada a recorrer  la isla a pie. Al llegar la noche, tras unas bellas danzas folklóricas, compartimos una exquisita barbacoa con los lugareños. Después de la cena continuamos navegando hacia la otra isla: IVA-OA.

 Ésta, la más grande de las visitadas hasta ahora, tiene 30x10 km. pero casi todos ellos inaccesibles. Tiene poca población y aquí vivió GAUGUIN hasta 1903, año en que murió. Contaban los ancianos del lugar que el mencionado artista pagaba a los padres de las niñas, todavía colegialas, para poder disponer de ellas. Hay que decir que el conocido pintor murió de sífilis… Visité su tumba que está en el cementerio del pueblecito de ATUONA, en cuyo puertecillo entramos con las zodiacs. El recibimiento fue apoteósico: bailes, lazos de flores, comida típica, etc. La isla es encantadora y, al igual que el resto de las MARQUESAS, es muy verde, muy agreste, muy floreada... muy fácil de enamorarte de ella. La población es bastante grande: 2000 habitantes. Recorrí la parte accesible, visité unos restos arqueológicos y "charlé" con los nativos a quienes les encantaba que los fotografiara.

 Los polinesios siempre llevan flores en las orejas. Las lleva el maestro, el funcionario, el alcalde... todo el mundo. Si la flor la pones en la oreja izquierda indica que estás casado o comprometido. Si la pones en la oreja derecha quiere decir que estás soltero o disponible. Si la pones en la derecha pero mirando hacia atrás, indica que buscas pareja desesperadamente... etc.

 Noche de navegación y de madrugada ya estábamos frente a otra de las islas MARQUESAS: la isla de UA-POU, que tiene  una superficie de 15x10 km. y una población de 1000 habitantes. Esta vez otro recibimiento encantador nos esperaba. Tan pronto ven el barco a lo lejos, se dan aviso y todo queda parado: la escuela, la oficina del gobierno, el ayuntamiento, etc. Todos vienen a recibirnos. Preparan los collares con flores de árboles que hay por allí al lado, cortan la fruta y preparan el TARO, que es su tubérculo preferido y que equivale a nuestras patatas. Todas las islas de la Polinesia francesa están llenas de perros que, por supuesto, comen y están listos para ser comidos. Esta vez nos ofrecieron el fruto del árbol del pan, que está riquísimo y, también, una especie de dulce que hacen con él. Por supuesto no faltó la  pulpa de coco germinado, que es dulce y sabrosa. La isla, al igual que las anteriores, es verde con montañas muy escarpadas y con puntas peladas con cierto aire fálico.

 Por la tarde navegamos a otras pequeñas islas deshabitadas  llenas de millones de pájaros que anidan y crían en ellas. Circunnavegamos la isla MOTU-OA muy pegados a sus acantilados verticales.

 Necesitamos un día entero de navegación para trasladarnos de las islas MARQUESAS hasta otro de los atolones del archipiélago de las TUAMOTU, llamado AHE. Durante la jornada asistí a conferencias sobre pájaros, coral, historia, etc. Hasta nos proyectaron una película de la famosa BOUNTY. El atolón de AHE tiene una preciosa laguna en cuyo interior hay explotaciones de perlas negras. Consiste en un criadero de ostras a las que introducen una bolita de coral para que más tarde se convierta en una perla.

 Hablé con un portugués, que había escapado de la legión española, quien tenía un criadero de ostras. Me dio toda clase de explicaciones sobre el negocio. Me dijo que no quería volver a Portugal hasta que no fuera muy rico y que ganaba mucho dinero con este trabajo. Estuve nadando por preciosas zonas de coral observando con las gafas de buceo la maravillosa vida submarina. Desde este atolón navegamos unas 3 horas hasta llegar al atolón de MANIHI. Es un sitio encantador en el que, una vez más, nos recibieron cariñosamente: bailes, comida, flores, etc. Pasé una tarde divertida. Durante la noche, mientras seguíamos navegando, hice parte de una guardia con mi amiguete filipino del puente del barco, al que conocía de expediciones anteriores. Sobre las 7 de la mañana llegábamos al atolón MATAIVA, con densos palmerales, laguna verde y gente encantadora que salió a recibirnos: música, bailes, etc. siempre igual, aunque lleno de calor humano. Son gentes sencillas y humildes que te agradecen que pases por allí a visitarles. Atravesé a pie un ancho tramo de laguna. Vi garcetas, terns, palomas, etc. los mosquitos me atacaron las piernas cuando atravesaba un palmeral. Tenían, en ese atolón, una pequeña plantación de vainilla aromática.

 Por la tarde salimos hacia BORA-BORA llegando de madrugada y atracando en su maravillosa laguna, posiblemente, la más bella del mundo. Hace 9 años la isla fue arrasada por un huracán. Ahora todo ha sido reconstruido y, lo que es peor, han construido más de la cuenta. En cualquier caso  tiene todavía una enorme belleza y son muchísimos los rincones vírgenes con que cuenta. Cuando estuve por aquí en los 80 apenas había 600 personas, ahora hay 5.000. De todas formas la población está concentrada en la pequeña capital.

 En un helicóptero de alquiler sobrevolé, durante casi una hora, su amplia y deslumbrante laguna. Las fotografías quedaron aceptablemente bien. Me bañe en la laguna durante un par de horas y di una detenida vuelta a la isla en coche durante 3 horas. Recordé haberla hecho a pié un par de veces, años atrás. Me tomé una buena piña colada en el famoso bar de BLOODY MARY y caminé por caminos y playas durante otro par de horas. Un día completo. Se ponía el sol cuando llegaba al barco. BORA BORA seguirá siendo para mí una isla de ensueño, inolvidable.

Como lo bueno y encantador no suele durar mucho... a la mañana siguiente entrábamos en PAPETE donde se acababa el viaje... ¡QUE PENA!

PAPEETE, donde tuve que permanecer un día a la espera de mi vuelo con AIR FRANCE, no tiene el encanto de hace 14 ó 15 años cuando estuve la última vez. Ahora es una ciudad grande con mucho turismo, algo sucia y llena de puterío. Hay que decir que aunque hay mucha "profesional", se trata de chicas muy guapas y exóticas, con minifaldas y sin bragas. Continuamente te asedian: por las calles, en el hotel, etc. te hacen ofertas indicándote, por gestos, el tipo de "tratamiento especial" que te podrían hacer.

 Al día siguiente, de madrugada, tomaba mi vuelo con destino a París vía Los Ángeles. Cuando vengo por estos alejados lugares siempre me da pereza volver pues sé que me espera un larguísimo viaje…


PERSONAS CON LAS QUE HICE  BUENA AMISTAD:

-CHARLES MORSE, Ingeniero que trabajaba para la ONU y LIZ, su pareja.

-MARCIA  (una historia, por un tiempo)

-JEANE, 84 años. Ha estado en 178 países. UN ENCANTO

-LARRY (pajarero) + su mujer. Los conocí en ISLA DE PASCUA

-TODOS DE NACIONALIDAD AMERICANA Y ENCANTADORES.


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