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Marianas del Norte

 Febrero de 1999

 GENERALIDADES: Situadas a solo 150 Km., al norte de Guam, Las Marianas Septentrionales forman, junto con Samoa Americana y Puerto Rico, la Commonwealth Americana. Al igual que el resto de la Micronesia Federada y Palau, Las Marianas fueron vendidas por España a Alemania en 1.890, tras haber permanecido aquí desde 1.530. (Tuvimos que venderlas porque USA iba a quitárnoslas tras liberar Cuba, como así hizo con Guam). Alemania perdió la 2ª Gerra Mundial y, como consecuencia, desde 1.947 a 1.978 estuvieron sometidas a la administración USA. A partir de esa fecha comenzaron las conversaciones para estrechar lazos y en 1.989 los ciudadanos de Las Islas Marianas pasaron a ser ciudadanos americanos o de territorio americano no asociado.

 Dentro de la llamadas “Islas de los Ladrones” (son 14, excluyendo a Guam), las mayores son las de Saipan (116Kms2), Tinian (l00 Kms2), Rota (80Kms2) y Pagan (48 Kms2). La superficie total es de 447 Kms2, con una población de 44.000 habitantes. Algo así como 3 Términos Municipales españoles. Las lenguas oficiales son el inglés y el chamorro. La mayoría son Católicos. Tienen algo de agricultura y pesca, pero el ingreso principal lo obtienen por el turismo con 400.000 visitantes al año, de los que la mayoría son japoneses.

 Hay algo muy curioso: si, entre  vuelo y vuelo, hay más de 2 horas de inactividad cierran el Aeropuerto y no te dejan entrar hasta justo 2 horas antes de la salida del próximo vuelo. Comparativamente esta isla está muy por detrás de Guam en: modernidad, nivel económico, nivel cultural, etc.

 Saipán  es una Isla-montaña, verde y tropical. Las carreteras son muy buenas y, afortunadamente, solo una parte de la costa Oeste, está machacada por la edificación barata dedicada al turismo. La parte Este está completamente virgen pues los americanos  se la han cedido a los nativos recientemente.

 Aunque llueve mucho,  se ven obligados a desalar el agua del mar ya que resulta muy difícil recoger y almacenar la de lluvia. Por cierto, recuerdo como en Kwajalein (Islas Marshall) recogían el agua cubriendo con toldos especiales la zona existente entre la pista de despegue y los pasillos de acceso a los aviones.

 Recorrí  la mini isla, por cierto muy grande para lo que son las Islas de la Micronesia, 20X6 Km, y subí al monte o antiguo volcán de la misma, viendo el panorama que la densa lluvia me permitía.

 Cuando llegué a Saipán llovía, cuando salía de paseo llovía y en el medio, también. El caso es que me decían que estaban en la “temporada seca”. La  población  es de unos 20.000 habitantes.

 Me alojé en un hotelito sin grandes pretensiones. Jesús, el dueño, tenía  un carácter terrible que achacaba a su “herencia española”. Ni hablar, era un tío con muy mala uva. Me llevó un día a dar una vuelta con su coche y se paró en una oficina, diciéndome: “dos minutos, que ahora vuelvo”... tardó más de 1 hora. ¡Estos chamorros!  Hay muchos filipinos, posiblemente un 20% de la población.

 Una noche me fui a cenar a un pequeño restaurante, muy económico, al lado del hotel y mientras la gente cenaba iban cantando con el karaoke. Al final consiguieron que cantara 2 canciones en inglés. Los micrófonos hacen maravillas pues mi voz sonaba muy bien.

 La única industria que tienen, a parte del turismo, es la bisutera. La agricultura no vale mucho. En cuanto a la pesca tienen mucho Atún y mucho Mahi-Mahi, especie de Emperador ó de pez Espada.

 La Isla de Saipán tiene también su bonita laguna, (cuando hace sol), y una playa estrecha pero larga  de arena blanca. Pero lo que más tiene  son restos de la 2ª Guerra Mundial: cañones, tanques, restos de aviones, etc. Parece que aquí el asunto de la guerra es una pesadilla, como en Guam; tienen cementerios, monumentos conmemorativos, etc. Los japoneses vienen de visita y  a rezar por sus antepasados.

 Hablé, en el karaoke, con una chica taxista, cuyo padre había nacido en Pozuelo de Alarcón. Hablan un inglés que da pena. En las matrículas de los coches han puesto la frase Hafa Adai que en chamorro quiere decir bienvenido.

 En vista de que la predicción del tiempo, para los próximos días, era de más lluvias dije:

 Saipán, ¡que te den por saco!...y me fui. ¡Hasta otra! Saipán y Guam no tienen el encanto de la Micronesia. Su sueño es llegar a ser como los americanos. Más que un sueño me parece una pesadilla.

 Las formaciones de nubes que se ven, cuando se vuela por estos cielos de Micronesia, asustan un poco pues son verticales, como grandes  cilindros y negras que parece que se van a tragar el avión. Me recuerda a las que veía en el Caribe ó en el Pacífico Sur por zonas de la Polinesia.

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