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Malta 14

En un principio no era mi intención incluir en “sabinoelviajero.com” los pequeños viajes hechos por España y por los países europeos más conocidos dado que estos están a la altura de cualquier viajero. Me decidió, el hecho de pensar que alguna fotografía pudiera ser un documento de interés para algún seguidor de la web.

 

Octubre de 2014

 Lo más maravilloso de Malta son sus dos grandes puertos naturales, uno a cada lado de La Valeta; las obras que pueden verse construidas en ellos son solamente fuertes o murallas de defensa militar pero, dada su seguridad, no han sido necesarias obras marítimas para defender las embarcaciones allí albergadas a lo largo de los siglos y lugar de muy duras batallas contra los turcos. Lamentablemente, algunos de los tranquilos brazos de mar que conforman estos bellísimos parajes, formados por lo dos puertos naturales, los he visto, ahora, convertidos en lujosos Clubs de Vela cuyos atraques se habrán vendido a precio de oro. Aquí, como en la mayor parte de los países llamados “democráticos”, se “trinca lo que se puede”…

 Considero que la isla de Malta, junto con la de Gozo y la diminuta Comino, esta última no tiene población propia, deben de ser visitadas o recorridas por mar.  Por tierra, este archipiélago está lejos de deslumbrar al viajero salvo, por supuesto, la pequeña Valeta, encerrada en una muralla medieval y llena de edificaciones con peculiaridades en cuanto a fachadas y a materiales utilizados en su construcción. Del resto de estas áridas islas y por lo que se refiere a la vegetación, no hay nada destacable sino más bien lo contrario: chumberas y más chumberas por doquier, algún taraje aquí y allá, algún que otro pino aislado, higueras y cultivos de secano con sus famosas alcaparras, algún olivo de vez en cuando y muchas piedras…la edificación en los pueblos está formada por casas muy parecidas en cuanto a color, altura, tipo de fachadas, etc. apenas hay singularidad en la arquitectura y más bien parece que han sido todas construidas por el mismo maestro de obras y con los mismos planos y materiales…no cabe duda de que hay homogeneidad, eso es cierto y me parece perfecto, pero resulta ¡muy aburrido!

 Se trata de un diminuto estado ya que su superficie total es similar a la de un término municipal de España y podría decirse que equivale a un cuadrado de 17 km de lado. La Valeta, su capital, presume de ser de las más pequeñas del mundo pues solo tiene 1 km2 y una población que no llega a los 6 mil habitantes. El país tiene 420 mil pues hay muchas ciudades, que rebasan la población de la capital amurallada… Fue colonia británica hasta 1964 y posteriormente se convirtió en república. Mantienen el inglés, junto con el maltés, como lenguas oficiales. He leído su prensa en inglés, el Times Malta, en la que comprobé su baja tasa de paro del 5%, la frecuente afluencia de trabajadores provenientes de los países de la UE, su renta por habitante que anda por los 21 mil dólares y que su inflación ronda el 3%. También leí que empiezan a robar cables para después vender el cobre…Pensé en que eso hace años que nos ocurre en España. El campo es tan pobre y tan poco desarrollado que apenas da ocupación al 5% de la población. Llueve poco y las plantas desaladoras de agua de mar son la solución a su problema. En enero de 2008 dejaron la lira maltesa y adoptaron el euro.

 Los malteses, católicos en un 95%, tienen a gala tener una iglesia, capilla o parroquia, para cada día del año…365 en total. Son gente muy tranquila y educada que no da voces y que cree vivir en el mejor lugar del mundo. A lo largo de mi estancia he contactado con algunos españoles que, o bien estaban llegando al país para buscar trabajo o bien ya lo habían conseguido, como ocurrió en mi hotel en el que me servía el café del desayuno una agradable chica gaditana.

 La construcción, bien sea la de la restauración de las murallas, la de los antiguos edificios, las nuevas construcciones, los edificios de viviendas, capillas, etc. están todas hechas con unos bloques o dovelas de limo o arenisca que arrancan de canteras naturales horizontales abiertas al aire libre y sobre las que, con sierra mecánica, van cortando cuadrículas hasta darles la dimensión requerida según el mercado de la construcción, procediendo después a arrancarlas con sierras horizontales. Son de color marrón claro y, aunque higroscópico, lo colocan en muros y fachadas exteriores sin aplicar posteriormente enfoscado ni pintura alguna. Forma muy barata de construir, hasta 3 alturas, pero con el problema de humedad que conlleva. En su edificación no existen los pilares o columnas ya que estos bloques forman muros resistentes o de carga y sobre ellos ya hacen el forjado o piso; claro que no es conveniente hacer muchas alturas con este sistema. Por ello, en toda Malta, las casas tienen el mismo color marrón claro, casi las mismas alturas, la misma arquitectura y diseño y sin pintura alguna. Si bien es cierto que fue una buena solución para un país, en aquellos tiempos, económicamente humilde, no es menos cierto que han conseguido igualar tanto la edificación que resulta escasa de arquitectura y diseño y con un color marrón que coincide con el del árido campo que tienen. Hasta los últimos edificios dedicados a apartamentos turísticos van pintados en ese tono. Concretamente, en La Valeta, si no fuera porque algunos edificios tienen miradores o balcones de madera pintados en colores, las fotografías urbanas serían muy monótonas.

 Gozo es quizás la isla con más agricultura. Pequeña y llena de iglesias y colinas por todas partes es, hoy en día, una visita obligada y fácil de hacer pues son muchos los transbordadores que parten desde la isla de Malta y muchos también los pequeños cruceros que parten de Sliema llenos de turistas. Su capital Victoria, al igual que otros pueblos de la isla, no tiene más interés que el que pueda darse a sus iglesias. Toda la isla tiene un cierto aire pueblerino, propio de las zonas agrícolas de secano.

 La visita a Gozo casi lleva aparejada la de la ínfima islita de Comino, la cual es llamada así por crecer mucho comino silvestre en ella. Presumen de tener una “laguna azul”, lo que es totalmente imposible ya que no es un atolón, y lo que realmente tienen es un pequeño rincón en su costa en cuyo fondo hay arenas blancas que con el reflejo del sol aclaran el azul de las aguas…lugar, por cierto, apestado de turistas que apenas tienen espacio para tumbarse al sol. Pero si tiene, en su costa norte, una serie de acantilados erosionados y carstificados que dan lugar a cuevas interesantes en zonas estratificadas. En la isla no hay población propia pero si un pequeño hotel para turistas. Charlé un buen rato con el patrón de un barco de la compañía Luzzu del que obtuve información sobre ciertas peculiaridades del país.

 El mal tiempo, y más concretamente la lluvia, me hizo perder un día entero, lo que me impidió hacer fotografías de la Malta intramuros, así como de algunos pueblos visitados entre los que destaca Mdina, quizás la población más completa bajo el punto de vista turístico junto con las muchas iglesias que allí hay. El resto de mi estancia ha estado caracterizado por la alternancia de sol, claros y algo de llovizna. Las temperaturas siempre han sido muy agradables.

 La conocida Sliema, núcleo urbano importante situado a orillas del puerto de Marsamxett y prácticamente desconocida en mi última visita del año 94, es ahora un hervidero de turistas y de ella parten los barcos-crucero que visitan, no solo el mencionado puerto sino también el Gran Puerto y las islas de Comino y Gozo. Lleno de hoteles, restaurantes, tiendas de recuerdos y discotecas es, sin lugar a dudas, lugar de cita para los visitantes. Hay un café-restaurante llamado Cuba en el que se come bastante bien. Lamentablemente, como ocurre en tantos otros casos, el desarrollo no ha estado controlado y, actualmente, están construyendo enormes edificios en la primera línea del mar y coincidiendo con la bonita bocana natural del puerto la que, actualmente, está tomando un aspecto atroz. Presagio que, como ocurre con demasiada frecuencia, todo irá estropeándose. Quizás las nuevas construcciones de Sliema en la punta del puerto deberían servir para traerse a los estudiantes de arquitectura europeos a tomar nota de LO QUE NO HAY QUE HACER EN ARQUITECTURA en un lugar como este. Es posible que el daño ocasionado bien pueda durar un par de siglos.

 Los brazos de mar que hay en el interior del Gran Puerto están ocupados por astilleros, talleres que reparan grandes barcos, una central térmica, Clubs de embarcaciones deportivas…concretamente, la zona del brazo de mar del fuerte San Angelo (donde algo más lejos está el museo marítimo y los núcleos urbanos de Cospicua y Vittoriosa) ha sido convertida en un club de enormes yates que impiden ver las mejores, más clásicas y antiguas edificaciones que tienen; era un rincón que parecía sacado de los cuadros de Canaleto. El tiempo irá cambiando este antiguo, y hasta hace poco cuidado, país. Tampoco iría mal que los estudiantes de arquitectura mencionados pasaran, también, a echar un vistazo por aquí.

 Utilicé los autobuses para desplazarme por zonas urbanas. Los taxis no acostumbran a circular vacíos por las calles, así que hay que acudir a las paradas. La comida es, en general, más barata que en España y lo mismo ocurre con casi todo. El nivel de vida es un 30% más bajo que el nuestro. El parque de vehículos parece algo viejo y la gasolina tiene un precio casi igual al nuestro. Siguen teniendo santos por todas partes y por todas las esquinas, y los gatos campan a sus anchas.

 Mi hotel, situado sobre el mar, justamente extramuros pero prácticamente adosado a la muralla de La Valeta, distrito de Floriana, era una vieja gloria con 12 atraques privados, vistas al bastión norte, a la isla Manoel y los brazos de mar de Msida, Lazzaretto y Sliema. No obstante en mi hermosa habitación, con esplendida terraza al mar, el agua caliente escaseaba y su caudal era ridículo...y es que a los viejos hoteles, de grandes dimensiones y fantástica ubicación, les sobran estrellas y les faltan instalaciones modernas. Siempre es mejor uno de 3 estrellas nuevo que uno de 4 ó 5 estrellas viejo…

 Tomé un crucerillo a las islas y mientras, atracados, las gentes del barco pasaban el tiempo hacinados en un rincón de la isla de Comino llamado "laguna azul" (invento comercial), yo charlaba con el patrón del barco sobre temas de turismo, edificación, tipo y materiales de construcción, el problema de la eliminación de las basuras orgánicas, plantas desaladoras, etc. etc. Fue interesante la conversación y sobre todo muy instructiva para mi. Desde el mar y durante el recorrido del barco, pude ver una enorme colina construida exclusivamente con residuos orgánicos cubiertos por tierra, al igual que un par de plantas desaladoras y las salidas de algún que otro emisario submarino que, imagino, contaminan el mar. En fin, una serie de graves problemas que, hace 20 años, quizás ya existían pero en menor grado y con mucho menos deterioro del medio. Siempre se habla de los ingresos por turismo pero nunca de los problemas que origina con la superpoblación. No he visto gente pidiendo por la calle.

  El árido campo de las islas apenas permite un cultivo decente, aparte de cebollas, ajos y lechugas, salvo los higos chumbos, sus famosas alcaparras y algún que otro olivo o higuera. Todo debe importarse. Tienen algo de viñedo pero nunca serviría para poder elaborar toda la cantidad de botellas que venden...en fin. Me tome una botella de su mejor vino y he de reconocer que tenia mucha calidad. Hay que ver lo que se consigue con buenos enólogos y con la importación de caldos a granel... He comido acompañado de un vino local, cabernet  sauvignon, de la zona de Paola, llamado Emmanuel Delicada, de muy buena calidad. 

  Malta se asemeja a las islas del Egeo por su orografía, aridez, tipo de vegetación, etc. es mas bien una isla del Mediterráneo Oriental que, al estar tan cerca de África, de hecho vecina de Libia, tiene una cierta influencia africana. 

 Sahha, adiós.

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