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Kosovo

 Junio de 2000

  Para poder entrar y viajar por KOSOVO tenía que aceptar los posibles riesgos:

 a) Poder alquilar un vehículo (HYUNDAI- ATOS) en MACEDONIA que estuviera autorizado a viajar por Kosovo. Pocos vehículos lo estaban.

 b) Estar preparado para hacer una larga cola en la frontera en donde el filtrado era minucioso.

 c) Correr con el riesgo de las mafias albanesas.

 d) Que me quitaran la cámara al verme tomar fotografías.

 e) Que me bloquearan la carretera debido a algún ataque bien, albano-kosovar o  serbio-kosovar.

 f) Que tuviera que pasar unos días bloqueado en Kosovo, etc., etc. Al final, todo fue bien y sin problema alguno.

 Me di un madrugón enorme para poder partir al amanecer de SKOPLIE, capital de Macedonia, y llegar tempranísimo a la frontera. Tuve que enrollarme bien con un oficial macedonio de fronteras, quien me facilitó la salida  del país. No hay que olvidar que salir de Macedonia para entrar en KOSOVO es un problema, pues los macedonios ODIAN, y con razón, a los albano-kosovares. Los albanos (kosovares o macedonios), son un tanto deleznables, mafiosos, sucios, ignorantes, delincuentes, etc. y los macedonios están hartos de soportarlos pues el 10 % de la población de su país es de origen albano.

 Tras más de 1 hora conseguí atravesar la frontera de Macedonia. No me quisieron poner el sello al salir. Ahora me tocaba la KFOR al entrar en Kosovo. También tuve suerte pues estaban de turno unos oficiales de BANGLADESH a quienes solté un par de palabras en bengalí, su idioma. No acababan de creerse que un tipo como yo (la cámara escondida) quisiera entrar en Kosovo sólo para ver el ambiente no siendo, por supuesto de la PRENSA. Al final les convencí tras decirles el número de países que había visitado y que era, posiblemente, uno de los tipos más viajeros del mundo. Debieron de preguntarse: “¿si ha estado en Bangladesh por qué no va a visitar KOSOVO, también?”

 Tomé  mi cochecillo y me dirigí a PRISTINA, la capital, a unos 50 Km. de la frontera. Pasé dos mil controles y como mi pasaporte no tenía sello, no querian hacerse responsables si algo me ocurría; asi que tuve que repetir la historia unas cuantas veces más. Acabé tomando desvíos por pueblos para evitar, en lo posible, los controles de la carretera principal. Visité pueblos y zonas rústicas.

 Finalmente llegué  a PRISTINA. Todo estaba tranquilo. Hacía un calor sofocante. Los soldados de la KFOR, de paisano o de militar, se sentaban en las terrazas en las que se vendían las mejores cervezas de importación que se puede uno imaginar. Tabaco de todas clases, licores, etc. Vamos, que los soldaditos se lo tienen montado de P. M. Junto a ellos, las gentes locales, deparaban en las terrazas llenas de alegría, bullicio y dinero.

 El estraperlo, la prostitución, la droga, andan sueltos por KOSOVO y eso que son tiempos de guerra. Se ven chicos jóvenes locales, conduciendo a toda pastilla coches caros quienes, yo intuía, eran distribuidores o intermediarios en estos “negocios”.

 El país está viviendo un gran auge económico: la construcción se ha disparado, a tenor del número de edificios que vi en construcción. A la gente, en los pueblos, parece que les va bien. Se están  construyendo muchísimas gasolineras, lo que indica que la cosa marcha. También se especula con la gasolina.

 Las fuerzas de la KFOR de KOSOVO se componen de: americanos, rusos, ingleses, alemanes, etc., etc. Los italianos han enviado su fuerza de carabinieri (especie de Guardia Civil española). De lejos pude ver 2 camiones de las fuerzas españolas. El ejército de Kosovo o fuerzas de liberación de Kosovo también tienen sus medios.

 Yo diría que los kosovares que huyeron con anterioridad al ataque de la OTAN de marzo del 99, han regresado ya. Por otra parte en Macedonia no los querían y en Albania no tenían para comer. Ahora viven muy bien. Yo he visto trabajo y actividad por todas partes. En total la población de Kosovo ronda las 400.000 personas.

 Por supuesto no hay correos. Su edificio fue volado al igual que otros oficiales no hace mucho, cuyas fotografías pude tomar. Los coches tampoco tienen matrícula. No quieren tener la de la antigua Yugoslavia, pues correrían el peligro de que los mataran, confundiéndolos con serbios. Mis habituales postales tuve que mandarlas desde Macedonia y desde Albania. Me alojé en un cutre "hotel" en el que el "baño" estaba al fondo del pasillo y lo compartíamos todos.

 Los kosovares se reparten la "pasta" que  les llega a los soldados. He visto como les vendían alfombras malísimas. También se encargan del estraperlo: por las fronteras no controladas de Macedonia y Albania entran enormes cantidades de todo tipo de mercancías que luego venden a los soldados, quienes manejan mucho dinero. Curiosamente el mercado mayor que he visto está al pie de uno de los edificios bombardeados. Hay grandes ladrilleras en producción. Todo el mundo emplea en la construcción el ladrillo H-16, lo que en España no se ha hecho hasta hace poco y no en todos los edificios. Allí lo emplean hasta para las casas de los agricultores. También las fábricas de cemento van a tope. Y todo así.

 He pensado que apoyándose en la desgracia kosovar algunos ejércitos del mundo tratan de ganar prestigio con su colaboración en Kosovo. Afortunadamente los kosovares son unos listillos y unos mafiosos y están sabiendo como hacerse ricos en esta situación y de estos soldados fardones, cómodos y algo corruptos a los que les venden cuanto haga falta para "ayudarles" a gastar su dinero y a encontrarse cómodos. De esta forma todos los militares quieren ir a Kosovo a ganar puntos, dietas, primas, honores, etc., etc. Todos contentos. ¡Hay que ver el dinero que nos cuesta a todos! Así se justifica esta labor “humanitaria” de los ejércitos.

 Desde Macedonia, importante productor de marihuana, se pasan a KOSOVO, a través de las montañas, enormes cantidades de esta hierba.

  Dada la peligrosidad de MITROVICA, ciudad situada a unos 20 km. al norte de PRISTINA, decidí no visitarla. En esa zona habitan los pocos serbios que se atrevieron a quedarse  después del ataque de la OTAN y después, también, de que los Albano-kosovares la atacaran a su regreso a Kosovo desde el exilio. Por otra parte el frente de liberación de Kosovo (FLK) aunque, teóricamente, desmilitarizándose, todavía da algunos golpes a los serbios por esa zona de MITROVICA.

 Dejé KOSOVO a través de la frontera con Macedonia. Durante mi estancia en Kosovo seguían encontrándose fosas comunes con cientos de muertos dejados por los servios en sus matanzas masivas.