Home‎ > ‎Europa‎ > ‎

Chipre 95

 Año 1995

 Escala en Atenas. No han cambiado mucho las cosas por aquí desde mi última visita. Todo sigue estando cutre. El vuelo Madrid-Atenas, con la Olympic, resultó sucio y decrépito, el lavabo horriblemente sucio, los asientos igual y el servicio peor. La llegada al viejo aeropuerto de Atenas más de lo mismo: muy pequeño, muy sucio y cayéndose en pedazos. Me parece que fue el que vi en mi primera visita en 1973. Nunca añoré volver a Atenas por la falta de restos arqueológicos auténticos, debido a las expoliaciones de que ha sido objeto. Lamentablemente, hoy en día, se ve más de Grecia recorriendo los museos. Y quizás también por lo abandonado, en general, que está todo. Por una cuestión de trabajo no me quedó más remedio que permanecer aquí treinta y seis horas que me bastaron para desear salir corriendo. Atenas tiene más aire de Oriente Medio que de europeo.

 Salté a la isla de Chipre desde Atenas, para hacer una visita turística. En el avión, al igual que en el país, como después  pude comprobar, todo el mundo fuma de forma empedernida. También beben café todo el tiempo. La gente tiene aire griego y, en general, de oriente medio. Se ven popes de la iglesia ortodoxa chipriota por todas partes.

 La caída del Líbano ayudó a que se enriqueciera esta isla. La tierra, seca y estéril, vale ahora una fortuna y los campesinos se han convertido en nuevos ricos con "Mercedes". Afluye la mafia, los árabes ricos, los libaneses, etc. No hay paro en absoluto y la renta per cápita es de 14.000 dólares al año, es decir un 5O% más alta que en España. La libra chipriota, que vale 250 pesetas (1,5€), es una de las monedas más estables y fuertes del mundo. ¡Quién lo iba a decir cuando hace veintidós años pasé por aquí y no tenían donde caerse muertos! Aquí, realmente, no hay más que rocas, cabras y unos pocos viñedos.

 La población, que en la zona greco-chipriota es de 650.000 habitantes, ocupa el 60% de la isla y se llama República de Chipre. El otro 40% corresponde a la República Turca del Norte de Chipre, no reconocida, ocupada por el ejército turco, en la que viven unos 150.000 turco-chipriotas. En esta parte de la isla no hay riqueza sino pobreza. ¡Qué gran contraste dentro de una misma isla!

 El turismo es, también, una fuente importante de divisas. La parte griega de Chipre es tranquila, no hay violencia, salvo en el futbol, donde se pegan en todos los partidos, y, además, no te roban. Es la enorme ventaja que tiene un país sin paro y con poca droga. Nicosia, la capital, no es nada maravillosa: tiene muchas calles viejas, con malas aceras, edificaciones sin restaurar, etc. Peor es aún la parte de Nicosia que pertenece a la República Turca desde 1.984. Para pasar a esta zona de la ciudad es necesario cruzar alambradas, pasar las fuerzas de la ONU (los cascos azules) y, finalmente, llegar a una zona vieja, sucia y mal cuidada de la ciudad. Aquí visité la iglesia-mezquita de Santa Sofía.

 En la zona griega de la ciudad visité los maravillosos museos bizantino y arqueológico que son realmente espectaculares en cuanto a esculturas y pinturas. Recorrí, también, la zona suroeste de la isla en la que destaca el pueblo de Ayia Napa y los puertecillos pesqueros de los alrededores de Liopetri.

 El campo está seco como corresponde a una isla del Mediterráneo (salvo Córcega) y muy rocoso. Apenas crece nada. Curiosamente hace un frío horrible por aquí en estos días debido a que en las montañas de Troodos, en el centro de la isla, hay un palmo de nieve. Esta isla es grande, la tercera del Mediterráneo, el doble que Mallorca, aunque con muchas montañas poco accesibles y sin pueblos. La población viene siendo, contando los turcos unos 800.000 habitantes. También hay un 2% de libaneses y armenios.

 Los greco-chipriotas dicen recibir 2,5 millones de turistas al año, pero creo que quieren decir que esa cifra es el movimiento de pasajeros: entradas y salidas. Todo resulta caro en esta isla: taxis, comidas, etc., debido al altísimo precio que han establecido como paridad de su divisa. Hay muchos rusos mafiosos que blanquean aquí su dinero. También he conocido dos españoles mafiosos dedicados a las máquinas de juego.

 Los chipriotas están llamando a la puerta de Europa y se espera que en el año 2.000 formen parte del Mercado Común. Chipre logró la independencia de Inglaterra allá por los años sesenta, pero en 1.964 hubo un golpe de estado, instigado por los coroneles griegos, y posteriormente el Arzobispo Makarios sería el primer presidente de la República.

 La zona Sur de la isla, que visité en un día soleado en el que recorrí unos 350 kilómetros en el coche de George, un taxista muy simpático, resulta ser muy atractiva pues hay una serie de pequeños puertos, castillos, fortalezas, etc. que visitar, las viñas de donde sale: vino blanco y tinto, "zivania" (orujo), "metaxa" (coñac) y "ouzo" (anís). Quizás el pueblo más interesante de esta zona sea el de Pafos, con la Tumba de los Reyes, el Odeon, el Castillo y el puertecito pesquero.

 La isla está llena de monasterios y popes ortodoxos y resulta una visita turística agradable pues, además, sus habitantes son hospitalarios y simpáticos.

 

 ENLACE AL ÁLBUM DE FOTOS