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Turkmenistán 99

 Mayo de 1999

 Viaje realizado con mi hijo Agus.

 Escala en Estambul. Varias y espaciadas han sido mis visitas a Estambul. Recuerdo que la primera vez fue allá por Agosto de 1969, hace la friolera de 30 años. Aquellos eran tiempos difíciles. Iba camino de Rusia, Bulgaria y Rumanía por el Mar Negro. Entonces Turquía era muy pobre y su ejército, al que vi desfilar un día que era fiesta nacional, parecía el de “Pancho Villa”. Después he venido 2 ó 3 veces  para recorrer Anatolia,  Capadocia, la costa mediterránea, etc. Ahora, camino de Uzbekistán, hago una parada para ver que es lo que ha cambiado últimamente.

 De entrada, la ciudad tiene la friolera de 10 millones de habitantes. Es peligrosa:  en las últimas semanas ha  sido detenido al líder de los kurdos y como revancha andan poniendo bombas por todas partes. Por ello, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España desaconseja el viaje por los riesgos que ello entraña. No saben que hay más peligro viajando por África o por Colombia y no dicen nada cuando te vas a esos países. En cualquier caso, un viajero no es un turista y ha de seguir con su destino, a menos que el peligro sea inminente y obvio. Por aquí no he visto ni un turista. En estos días Turquía celebra la fiesta de los Corderos y lo comen a todas horas.

 Volver a visitar el Hipódromo, la Mezquita de Solimán el Magnifico,  la Mezquita Azul, el Museo de Santa Sofía, etc., fue un autentico placer pues son auténticas joyas arquitectónicas. También es obligado beber un poco de Raki y comer un buen cordero. Y así fue.

 GENERALIDADES: Turkmenistán estuvo sometido a la URRS hasta 1.991, año en el que se constituyó en "democracia" con un partido único: el partido comunista. Increíble, ¿verdad? Tiene una superficie similar a la de España, pero con una población de solo 4'5 millones de habitantes. Las 4/5 partes del territorio son desierto: El Karakum. Hago el viaje con mi hijo Agustín.

 La población es en un 75% de origen turcomano,  10%  rusos,  10%  uzbecos y el resto: Kazakos, tártaros y alemanes. La capital es Ashjabad con casi 500.000  habitantes y la segunda ciudad es Turkmenbashi, a orillas del Caspio, con 100.000 habitantes.

 La lengua oficia es el turcomano, muy parecido al turco; hablan  también ruso y  uzbeko. La mayoría son de religión musulmana, aunque no hay muchos practicantes debido a la prohibición que los comunistas impusieron, durante los 70 años de poder del Kremlin, de  las prácticas religiosas. La moneda es el manat turcomano y 15.000 manats equivalen a 1 US$.

 Los recursos agrícolas son: algo de trigo, arroz, maíz, patatas y algodón. En ganadería: caballos, ovejas y cabras. Tienen algo de pesca en el Mar Caspio.

 Es rico en minería: gas natural y petróleo con abundantes reservas. El producto interior bruto  es de 2.800 USD, y su índice de analfabetismo es sólo del 2'3%.

 Entramos  por Asjabad, volando desde Estambul, y nos sorprendimos  al ver  el centro de la capital de éste, aparentemente pobre país, sometido a una arquitectura triunfalista con aire imperial y de "nuevo rico". Acaba de comenzar la "fiebre del petróleo y del gas natural" y las compañías extranjeras están "soltando" muchos dólares al estado.

 Los rusos, que representan más del 10% de la población, son los que controlan los negocios más importantes, por ser la gente más preparada, más ambiciosa y menos preocupada por la religión o  la ética;  son los de mentalidad más próxima a occidente, los más atractivos por ser blancos y, ellas, son realmente muy guapas y llevan minifalda. A mi hijo estas chicas lo traían loco... y a su padre también. Como contraste las chicas turcomanas, de color cetrino, llevaban las ropas tradicionales hasta los tobillos, pues así se lo exigen ellos: novios, maridos y padres que son musulmanes. La diferencia es muy grande.

 Las rusas, delgadas y esbeltas, tienen la piel blanquísima pues no quieren tomar el sol, precisamente para diferenciarse de las turcomanas que son de piel oscura. Los rusos son los únicos que hablan alguna palabra de inglés.

 Se están construyendo autopistas, aeropuertos, calles, hoteles, etc. como consecuencia de la nueva situación de riqueza derivada del petróleo.

 Visitamos, en una zona próxima a la capital, las ruinas de la antiquísima ciudad de Nisa, de tiempo anterior a Alejandro Magno. No queda mucho de ella  ya que, aparte de su mala conservación, al ser de arcilla,  las lluvias la van destruyendo.

 Los turcomanos son: generosos, humildes, serviciales y cien veces mejores y más hospitalarios que los rusos, que son muy fríos. Para muestra un botón: la pequeñísima agencia de viajes a la que contraté el recorrido por el país tenía, en ocasiones, tres vehículos a nuestra disposición y diez personas pendientes de nosotros. Pudimos visitar unas excavaciones de época milenaria, no abiertas al público, poniendo a nuestra disposición un ayudante de arqueólogo. Nos abrieron especialmente un museo… etc.

 Cuando te alejas del centro de la capital se descubre el bajísimo nivel de vida existente. Visitamos varios restaurantes típicos, una granja de los famosos caballos Akhal Teké, etc.

 En Ashjabad hay que asistir a las carreras de caballos que tienen lugar en el hipódromo todos los domingos. Otra visita recomendada es el museo y fábrica de alfombras: hechas a mano y  de una gran belleza.

 Industrialmente están muy atrasados: no pueden fabricar ni cerillas. No obstante, son el cuarto productor de gas del mundo aunque tienen el serio problema de cómo hacerlo llegar hasta el mar Mediterráneo o al océano Indico, vía  Golfo Pérsico.

 Los nativos siempre llevan  un calurosísimo sombrero telpeck hecho de lana de oveja  y una chaqueta de piel llamada Khalat

 El turismo es escasísimo y no vimos ni un español.

 Hicimos unos 700 km. para atravesar el país. Visitamos la antigua ciudad de Merv, anterior a Alejandro Magno, situada en la región de Mary. Fue construida a base de murallas concéntricas de arcilla y tiene en su interior el mausoleo del Sultán Sanjar de grandes dimensiones y de gran solidez, construido en el siglo VI antes de Cristo por los Zoroastrianos. Fue importante en la época de esplendor de la Ruta de la Seda (Samarcanda). Fue destruida y sus defensores pasados a cuchillo por las huestes de Alejandro Magno. Se habla de cientos de miles de muertos.

 Mary cuenta con 90.000 habitantes y con grandes plantaciones de algodón, de cuyas hojas verdes hacen también aceite. La ciudad está rodeada de zonas desérticas. Nos alojamos dos noches horribles en el "Hotel Ruso" que resultó ser: viejo, sucio, cutre, asqueroso...; en dos días no nos duchamos del asco que nos daba entrar en el pestilente baño con cucarachas. Hay  lluvia de cucarachas y algunas veces de escorpiones, ¡Vaya un sitio! Por  aquí estuvo Scheherezade para inspirarse sobre los Cuentos de las Mil y una Noches. En  la época de Alejandro Magno se llamó Margiana y fue fundada por las gentes que abandonaron  la ciudad de Margus. Por esta ciudad pasa el río que regó Margus hace 4.000 años. El río Oxus, que regaba esta región, desvió, por si mismo, su curso, dando lugar a otro río llamado Amu Daria que está en la frontera con Uzbekistán.

 Además de Alejandro Magno y de Gengis Khan también azotaron la zona los seleúcidas, en el siglo XI, quienes se aposentaron y dieron lugar a la influencia turcomana.

 De Mary viajamos durante un día por el desierto hasta llegar  a Margus y visitar sus recién descubiertas ruinas (20 siglos a.c.) Estuvimos acompañados por la gente que hacía las excavaciones. Posiblemente hemos sido los primeros españoles en visitarlas. Una ciudad que contó con varios miles de habitantes y que fue abandonada debido al cambio del curso del río que la cruzaba lo que hizo que la gente se trasladara a otra parte, posiblemente a Merv. Las ruinas son de la época Mesopotámica. Algo, realmente, de gran valor. Me obsequiaron con un jarrón de las excavaciones. Nunca había sido tratado con tanta simpatía, afecto y atención por asiáticos de religión musulmana. También nos llevaron a sus casas y nos ofrecieron una opípara comida. Gente maravillosa.

 Cosas curiosas: la gasolina costaba 15 Pta (0,09€), los camellos tiraban de carros como lo hacen los burros.

 Una anécdota que nos ocurrió a la entrada: "Ten dollars no problem", frase que nos soltaron los de la aduana para sacarnos dinero. Los únicos corruptos del país son la policía y esto es algo que predomina por toda el Asia Central. Es una especie de Estado Policial en el que toda la policía, incluidos los de tráfico, te pegan "mordidas" constantemente.

 Dejamos Turkmenistán por la frontera terrestre que tiene con Uzbekistán. De una a otra frontera hay que caminar por la carretera casi 2 Km. 

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