Home‎ > ‎Asia‎ > ‎

China-G. del Yangtsé 02

 Mayo de 2002

 Volé con Lufthansa, vía Frankfurt, a Shanghai, pudiendo comprobar que, al igual que IBERIA y otras compañías aéreas, el servicio de comidas ha ido a peor y casi resulta inaceptable.

 Pasé algunos días en Shanghai, enorme y occidentalizada ciudad, con altísimos edificios y amplias autopistas. Estuve aquí hace 20 años y todo lo encontré muy cambiado o, más bien, irreconocible. Apenas hay tipismo y la gente viste totalmente a la europea o a la americana: Pantalones vaqueros, zapatos chulos, chaquetas de cuero, etc. De la comida no hay mucho que decir: Dallas Burger, KFC, McDonald's, etc. Yo comí en algunos restaurantes clásicos cuya comida me recordaba la excelente cocina de Taiwán.

 Volví a visitar algunos lugares ya conocidos que  me desilusionaron mucho. Moraleja: No hay que volver a los sitios en los que hemos sido muy felices o nos han parecido maravillosos. Sí me gustó el nuevo museo de Shanghai. Los chinos siguen siendo toscos, hablando a gritos y muy sucios: sus escupitajos, tras largos, sonoros y profundos "sorbidos", buscando mucosidad, son horribles y asquerosos. Me alojé en el hotel HUA TING, de corte occidental, que resulto ser  bueno. Algunas calles comerciales, en los barrios viejos, tienen  algo de sabor.

 Tuve que volar a Wuhan (A unos 1.200 Km.) para tomar el barco con el que remontaría el Yangtsé hasta la enorme ciudad de Chongqing, con casi 34 mill de habitantes. La distancia a recorrer por el río rondaría los 1.300 Km. y por el camino nos detendríamos a visitar la presa de las Tres Gargantas. Pude disponer de un pequeño camarote para mi solo.

 La vida en el río es muy interesante. En algunos barcos pequeños viven familias enteras. La embarcación que más se ve es la típica gabarra de carga  que, normalmente, transporta mineral, vehículos, áridos, etc. Se ven pequeños barcos de línea que transportan pasajeros y carga. El tráfico es denso. La niebla, la lluvia y la bruma siempre están presentes en esta época del año. Los días son grises, oscuros y tristes y el pasaje del barco también: todos chinos serios, adustos, tímidos y sin dirigirme la palabra. He visto varios barcos cruceros, exclusivamente chinos, remontando el río. El gobierno los organiza para ofrecer vacaciones en esta fecha tan importante para ellos como es la semana del primero de mayo. Confraternicé lo que “buenamente” pude con ellos.

 Hay una gran controversia en relación con la construcción del mayor embalse del mundo, en estas aguas del Yangtsé: Tendrá 680 Km. de largo, hay que evacuar a casi 2 mill de chinos, cubre antigüedades de pasadas dinastías, parte de las famosas gargantas y cuesta 28 billones de dólares. La altura de la presa será de 175 m. y su longitud  2,2 Km., inundando unos 400 pueblos y 20 ciudades. El caudal del río en verano, época del deshielo, es de 35.000 m cúbicos/segundo.

 Mi recorrido comenzó en la ciudad de Wuhan y terminó en la ciudad de Chongqing, algo así como unos 1.300 km. Las gargantas son espectaculares: estrechas y con  verdes y exuberantes acantilados de más de 1 Km. de altura. La presa es gigantesca. Me cayó un largo y fuerte aguacero mientras la visitaba. No pude hacer fotos desde cerca, no estaba permitido. El objetivo principal del embalse es el de regular las avenidas catastróficas.  Se está construyendo  sobre una roca granítica y con aliviadero en el cuerpo de presa, necesitándose un total de 17 años de trabajo para su finalización. Por otra parte se construyen unas esclusas que permitirán a las embarcaciones pasar de aguas abajo a aguas arriba y viceversa. Son 2 líneas con 5 saltos. He visto la colocación de hormigón con enormes blondines. A pié de presa habrá 26 turbinas de 7 MW cada una.

 Hay muchos turistas locales y de Taiwán viajando por el río, pues todos saben que el próximo año la presa comenzará a embalsar y las gargantas del río ya no parecerán las mismas. Tanto el barco como el pasaje y el servicio fueron buenos. Me sentí un poco solo al no poder conversar con la gente. El tiempo no fue muy bueno aunque pude disfrutar de bellísimos parajes.

 La velocidad del agua es muy alta, existiendo zonas de rápidos que dificultan seriamente la navegación. Se puede circular por la derecha o por la izquierda, según convenga en el momento. Pude observar: barcos butaneros, zonas de pequeños astilleros en la orilla, pescadores de redes circulares y algún jet-ferry que navega a alta velocidad. Hay pocos barquitos de pesca o familiares ya que la navegación es rápida, justa o apretada y de gran tonelaje. Yo diría que es muy peligrosa. No se cumplen las normas internacionales de navegación.

 Quizás vuelva un día, cuando todo esté terminado,  a contemplar la nueva presa y disfrutar de la navegación tranquila por el embalse.

 Enlace al ÁLBUM DE FOTOS