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Mauricio-Isla Rodrigues 03

 Septiembre de 2003

  Isla Rodrigues está situada en el océano Índico y es dependiente de isla Mauricio. Fue descubierta por el portugués Diego Rodrigues allá por el siglo XVII constituyendo un territorio autónomo dependiente de Isla Mauricio, pero alejado de ésta unos 500 Km. Tiene forma alargada con una longitud máxima de 17 Km. y una anchura, también máxima, de 8 km. Como su superficie es de unos 100 Km2 cuadrados, equivalente a un cuadrado de 10 Km. de lado, es igual que decir que en un término municipal español normal caben 4 islitas como ésta. El punto más alto, situado prácticamente en el centro, tiene 300 m sobre el nivel del mar. La población, que ronda los 30.000 habitantes, está formada por gentes que llegaron de Madagascar, Mozambique, etc. Hay un puñado de origen portugués y otro de origen holandés, de aquellos tiempos del descubrimiento. La capital Port Mathurin tiene 3.000 habitantes y, salvo su pequeño puerto, con barcos de pesca, el  resto no tiene interés.

 Está rodeada por una preciosa laguna, típica de los atolones, que tiene más superficie que la propia isla. Su color es verde esmeralda con franjas blancas, azul turquesa y azul celeste. La profundidad no es grande pero permite la navegación de las pequeñas barcas de pesca. Los colores cambian con la luz del sol, la arena del fondo, las nubes, la profundidad, etc. Todo un espectáculo si uno se detiene a observarla. La marea la hace subir o bajar un máximo de 2,50 m.

 No toda la isla tiene aspecto tropical; hay zonas realmente secas, debido a la mala calidad del terreno volcánico. En las áreas tropicales abunda el banano, la piña tropical, la caña de azúcar, etc. En las intermedias crece el maíz y el pomelo de enorme tamaño, dulce y  sabroso  y en las secas no crecen ni los cactus.

 La gente es muy agradable y hospitalaria, todos quieren ser amigos míos. Se les ve muy felices y siempre bromeando entre ellos. Se ríen mucho. Son un poco indolentes y les gusta mas jugar que trabajar. Son delgados, y las mujeres cuidan más su aspecto que los hombres. Es más o menos lo que ocurre por África, de donde proviene la población. Hablan un francés criollo tan cerrado que ni los propios franceses los entienden; así que hay que hacer un gran esfuerzo. Los que han ido a la escuela recuerdan un poco el francés y se les puede entender mejor.

 La islita solo tiene dos hoteles, uno de ellos medianamente decente. Sueñan, ahora que han conseguido la autonomía que les ha otorgado Mauricio, con abrirse al turismo, mejorando las carreteras y construyendo algunos hoteles, lo que puede suponer acabar con el encanto natural que tiene actualmente. Por el momento han editado unas preciosas postales, de inmejorable calidad, intentando promover el turismo.

 Sus recursos están basados  en la pesca, los plátanos, la piña tropical, los pomelos, la caña de azúcar, ron, etc. La renta per cápita andará por los 1.500 US$  mientras que España tiene 15.000. Al tener buena caña de azúcar, el ron que tienen es buenísimo, así que lo que yo hacía era tomarme una piña colada a media mañana, otra a media tarde y otra por la noche; con ello llevaba una “cierta marchita”  todo el día.

 Durante  los 4 días de estancia, recorrí muy detenidamente la isla, hice algunos amigos, estuve pescando y buceando por el precioso coral del arrecife; la verdad es que lo pasé muy bien y todo el mundo fue muy agradable y hospitalario conmigo, invitándome a sus casas. Hice amistad con los pescadores, camareros de mi hotelito, etc.

 Nombres bonitos

- Mi amigo el pescador se llamaba "Felicidad"

-Pasé varias veces por un pueblecito llamado "Ribera del Coco"

-Hay una preciosa playa virgen llamada "San Francisco"

-Hay una preciosa y diminuta bahía llamada del "Algodón"

 Varios:

-Cuando aterricé y vi "la Terminal" me quedé horrorizado pues era del tamaño de un hórreo asturiano pero en muy malas condiciones. Ahora han comenzado a construir una decente.

-Con relación a la forma de ser de la gente diré que, siendo yo el único cliente que había en un bar, pedí un bocadillo. De la cocina salían voces y carcajadas, y hasta uno salió corriendo detrás de otro, porque le gastó una broma… y mi bocadillo no llegaba nunca. Al reclamarlo, tras media hora de espera, me dijeron algo así como: ¡”Tranquilo tío, que todo lleva su tiempo!” Así que entré bromeando en la cocina y les dije si podía echarles una mano con mi bocadillo. ¡Creo que todavía están riéndose!

-Un día, recorriendo la isla con un cochecito, me detuve para hacer unas fotos a tres niñas, vestidas de primera comunión, que caminaban por la carretera de la mano de sus padres; todos ellos sudorosos por tratarse de un día de calor. Las tres negritas, de unos 9 años, estaban monísimas con sus vestiditos blancos inmaculados. Los padres me pidieron, posiblemente para evitar que las niñas sudaran mucho, que  las llevara hasta la iglesia que, por cierto, estaba bastante lejos. Así lo hice y, al llegar allí, me vi obligado a fotografiar a todas las niñas que había, incluido el párroco. (Lo cierto es que, a la cuarta foto, había acabado el carrete y tuve que fingir que les seguía hacía las fotos… pido perdón por ello).

-Las vacas no tienen cuernos, y a las que los tienen las llaman toros.

-La edificación es muy pobre y hecha a base de bloques de hormigón sin enfoscar.

-Aunque primero la descubrieron los portugueses y después se la anexionaron los franceses y, en el último siglo la dominaron los británicos, los únicos que han dejado cierta cultura han sido los franceses. En 1.970 consiguieron la independencia junto con Isla Mauricio.

-Hay millones de mosquitos y trillones de hormigas enanas que apenas se ven. Algunos de los insectos que observé debían de ser endémicos de la isla, pues no los había visto antes en otro sitio.

-Su pobre campo de fútbol estaba completamente  anegado y yo les tomaba el pelo diciéndoles que se olvidaran del fútbol y se dedicaran al waterpolo.

- Los gorriones pasaban tanta hambre que venían a comer las migas de pan que les ponía en la palma de mi mano. Recuerdo que me ocurrió igual en Nueva Zelanda.

 LA PESCA

 Ésta es la mayor fuente de riqueza de los isleños. La más importante es la que hacen los barcos de tamaño medio en alta mar, fuera de los arrecifes de coral. Después está la  local, que se hace dentro de la laguna, durante las horas de bajamar, con embarcaciones a remo o equipadas con motores fueraborda. Ésta última sólo se produce entre el 1º de Marzo (día de gran celebración nacional porque se abre la temporada de pesca) y el 30 de Octubre. En la pesca de altura se hacen capturas de pez espada, pez vela, merlín, etc., todos ellos de gran tamaño. En la laguna se pescan peces de ½ Kg. del tipo de pequeñas lubinas y lisas. También hay pesca deportiva, en la que participé, realizada  con embarcaciones tipo lanchas motoras, en las que se emplea una caña especialmente reforzada y con cebo artificial de calamar o sardina. Se pescan buenas piezas.

- La entretenida, alegre y escandalosa pesca es la de la laguna. Primero se colocan, dentro del agua, redes verticales de unos 2,5 m de altura colgadas sobre unos palos o perchas y dispuestas en forma de arco o abanico. Posteriormente se sitúan, sobre lo que sería el arco del abanico, las 4 o 5 barcas de los pescadores y, a continuación, comienza el estruendo: se ponen a gritar desesperados, al tiempo que con los remos golpean fuertemente el agua o la propia embarcación, de tal manera que los peces se asustan y salen zumbando al interior del arco o abanico estrellándose contra las redes verticales y quedando prisioneros. A continuación levantan las redes y las cuelgan sobre los palos o perchas, ya clavados previamente, y se disponen a desenganchar a los, todavía, asustadísimos peces que no se pueden creer lo que les está pasando. Todo esto acompañado de griterío, algarabía y cachondeo. Lo pasé de maravilla ayudando a pescar a mi amigo "Felicidad", que fue quién me invitó al jolgorio. Después un poco de ron y empezamos todos a contar historias de pesca. ¡Ay!, ¡que día tan feliz pasé!

-Otra de las actividades pesqueras consiste en cazar pulpos y ponerlos a secar al sol, abiertos y colgados de unas perchas, en la parte de atrás de las casas; después los salan y conservan.

 Pues bien, esto es todo. Quizás cuando llegue el turismo se carguen la islita y la preciosa laguna y, de paso, a unas gentes que se las ve felices como niños…

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